(Interdicción). Comprobada oficialmente la existencia de piojera ovina
en un establecimiento, se le declarará interdicto y el propietario o
tenedor, a cualquier título, de la hacienda lanar deberá adoptar,
inmediatamente, las medidas sanitarias indicadas por los servicios
veterinarios oficiales.
Los propietarios o tenedores de ovinos, a cualquier título, dispondrán
de un plazo no mayor de quince días para realizar el tratamiento acordado.
En caso de incumplimiento, la Dirección de Sanidad Animal podrá disponer
el saneamiento en forma oficial con el apoyo de la fuerza pública y a
costo del o de los propietarios o tenedor de los ovinos, a cualquier
título, de acuerdo a las normas existentes para un saneamiento oficial.
(*)