EL MURAL deberá ser cuidado por el propietario, y cualquier acción de
preservación deberá ser previamente autorizada por la Comisión del
Patrimonio, debiendo el propietario tomar las medidas de salvaguarda
respecto del Mural en caso de la realización de trabajos en el edificio
que pudieran afectar la integridad o dañar al Monumento Histórico.