Cuando un inspector crea -con bases razonables- que se ha cometido una
falta contra este Reglamento o disposiciones subordinadas, podrá retener
todo producto pesquero o envase por medio de los cuales, o en relación a
los cuales se cometió dicha falta.
Las partidas confiscadas o en etapa de remuestreo no podrán ser
comercializadas hasta que el Instituto Nacional de Pesca dictamine al
respecto.
Las partidas de productos que hayan sido inspeccionadas y declaradas
como no aptas para consumo humano, deberán ser enviadas a las plantas
habilitadas de harina de pescado, según los procedimientos indicados por
el Instituto Nacional de Pesca.
El envío a reducción deberá ser fiscalizado por un representante del
Instituto Nacional de Pesca.