La Calificación del Oficial sirve de base fundamental para el ascenso. Debe ser por lo tanto la fiel expresión de las cualidades del Oficial en cuanto tenga que ver con la capacidad moral, física o técnica, así como de sus virtudes o defectos.
En consecuencia, el juicio que emitan los superiores debe ser justo,
recto y ecuánime, atendiendo sólo al bien del servicio y los altos intereses de la Marina Militar.