Serán consideradas cooperativas de ahorro y crédito las formadas por
personas físicas o personas jurídicas sin fines de lucro, relacionadas
entre ellas por un vínculo común debidamente acreditado (ya sea
territorial, ocupacional o de cualquier otra especie) y que tengan por
objeto promover el ahorro permanente y sistemático de sus socios y
proporcionarles créditos y otros servicios, a fin de obtener una mayor
capacitación económica y social de los mismos. Estas cooperativas podrán
operar solamente con sus socios.
Para poder fundar una cooperativa de este tipo se necesitarán 20
(veinte) personas como mínimo. A los dos años de su fundación deberá
contar, para poder seguir funcionando, por lo menos, con 100 (cien)
socios.