El monto del préstamo, que no podrá exceder de ciento cincuenta mil
pesos ($ 150.000.00), para adquisición, reparación y ampliación de fincas
y cancelación de gravámenes, y de doscientos mil pesos ($ 200.000.00),
para construcción, estará en relación con el sueldo de actividad o
pasividad del prestatario, acumulándose en el primer caso las
retribuciones y compensaciones computables a los efectos jubilatorios. El
interés será del tres por ciento (3 %), su plazo máximo de 30 años y las
demás condiciones del préstamo serán fijadas por el Consejo Central de
Asignaciones Familiares. La cuota que se retendrá por concepto de interés
y amortización, más la adicional por seguro de vida y garantía, no
excederá del cuarenta por ciento (40 %), de la retribución nominal
total de actividad o pasividad percibida mensualmente por el prestatario,
pudiendo elevarse al sesenta por ciento (60 %), cuando éste cuente con
otros ingresos que superen el setenta y cinco por ciento (75 %) de dicho
cuota. Regirá para la amortización del préstamo y pago del interés, el
sistema de cuota móvil. En consecuencia los aumentos nominales que
experimenten los ingresos gravados con el servicio de deuda, se afectarán
en un porcentaje igual al que se estableció en el momento de la
escrituración respectiva. La institución prestamista ajustará el importe
de la cuota en cada ocasión en que se produzcan aquellos aumentos. En el
caso en que después de efectuada la operación hipotecaria o ampliaciones
del préstamo con destino a obra nueva, se realicen obras de
pavimentación, saneamiento, o instalaciones sanitarias domiciliarias,
la Caja acordará una ampliación del crédito, agregando al monto de la
deuda, el de la cantidad necesaria para el pago de esas obras
complementarias; a tales efectos podrán elevarse los límites establecidos
para las cuotas al cincuenta por ciento (50 %) y al sesenta y cinco por
ciento (65 %) respectivamente.